
cuando el problema no es solo “fascitis”
Si has llegado aquí por un dolor de talón que no termina de irse, te entiendo: al principio parece “una molestia”, luego pasa a “me limita”, y al final se convierte en un ruido de fondo que te cambia la forma de andar, entrenar y hasta el humor.
La etiqueta “fascitis” es el cajón de sastre más caro de la consulta.
¿Por qué? Porque dentro del “dolor de talón” conviven problemas de tejido, de nervio, y a veces de sistema (dolor persistente / sensibilización).

La Tríada del Talón (mi mapa rápido)
Yo clasifico el dolor de talón en 3 “cajas” para no liarme:
- TEJIDO (mecánico-local): fascia, grasa plantar, hueso
- NERVIO (neural): atrapamientos, irritación, daño neuropático
- SISTEMA (persistente): cuando el dolor ya no va solo de “lo que hay ahí”, sino de cómo se procesa y se protege el cuerpo (miedo, hipervigilancia, síntomas neuropáticos, etc.)
Mini checklist diferencial del dolor de talón (para llevarte al bolsillo)
Si duele más en:
- Primeros pasos → piensa fascia
- Centro del talón en duro → piensa fat pad
- Dolor profundo con carga/impacto → piensa estrés óseo
- Quemazón/hormigueo/electricidad → piensa neural (Baxter/túnel/radicular)
- Dolor muy persistente + variables psico/neuro → considera “caja sistema”
Este artículo es divulgación. Si hay dolor severo, empeoramiento progresivo, síntomas neurológicos claros o banderas rojas, toca valoración profesional.

Deja una respuesta